Fue consagrada con la advocación de Santa María en 1137, el promotor de la obra fue Roberto Obispo de Astorga, estos datos los conocemos por la placa de consagración. Se sabe que hubo transformaciones en el pórtico de la iglesia en XII y XIV, y una remodelación completa en 1761 que transformaron la cabecera en semiesfera y el crucero con una falsa cúpula de yeso que no sobresale en el exterior.
Lo más original es la torre que esta construida a los pies de la iglesia, de planta cuadrada, que da a la iglesia una gran monumentalidad, posiblemente utilizaron la cimentación de la torre del monasterio por ser una obra que destaca en cuanto a proporciones y no tiene nada que ver con la iglesia. La planta de la iglesia con tres naves con puertas en el lado sur y norte con arquivoltas con ajedrezado decorando.
Dentro de la iglesia hay una Exposición "Scriptorium, Tábara Visigoda y Mozárabe" en la que se pueden ver los restos arquitectónicos de una antigua iglesia Visigoda y el monasterio Mozárabe de San Salvador de Tábara.
Conocida vulgarmente como el Convento, por haber servido al culto a diversascongregaciones religiosas, en los documentos históricos se le denomina de "Santa María Jesús de Tábara". Construida en el año 1559 formando parte de la Casa- Palacio del marquesado de Tábara. Dicho convento fue regido, desde el año 1559, por los monjes Jerónimos, y desde el año 1580 hasta la exclaustracion (1835), por los Dominicos.
El marques la utilizo como capilla de la familia, y cuando se produjo el motín de Tábara paso a manos particulares que luego la cedieron a la diócesis.
Después de ser restaurada fue bendecida el 23 de agosto de 1925.
En septiembre del año 1991, a través de una vivienda particular adosada al templo, se descubre el acceso natural a una Cripta- Panteón bajo el crucero del templo; en principio, todo hace suponer que fuera originariamente concebido como enterramiento de los marqueses de Tábara y familiares más próximos. el abandono y posterior saqueo, motivado por la desamortización eclesiástica, nos ha privado, como en tantas otras ocasiones, de cualquier rastro tanto de los sepulcros como del consiguiente ajuar funerario.
De este hallazgo no sabemos la cronología, y hasta una siguiente revisión se inscribe en la misma época de construcción de la Iglesia.